
El resultado de una experiencia óptima del cliente supone que hemos construído eficazmente ese universo de intangibles asociado al servicio o producto que ofrecemos. Por un lado estarían los elementos que satisfacen esas necesidades que el cliente espera de nosotros a la hora de comprar ese producto o servicio mientras que, por el otro, un óptimo diseño de ese ecosistema experiencial pasaría no por cubrir sino por xuperar esas expectativas más sutiles y poco tangibles que diseñamos para nuestros usuarios.
Una importantísima parte de los cimientos en la construcción de este mundo experiencial que desde Xupera venimos realizando con nuestros clientes pasa, inevitablemente, por ese aporte emocional e interpersonal con el usuario, que es fruto de la filosofía de la propia organización.
La premisa de nuestra empresa es precisamente esta: “Transformamos experiencias en resultados“. Y esos resultados no son ni más ni menos que el fruto de saber crear entornos y espacios particulares para cada cliente.
Entendemos que el cliente no es sólo un cliente; el cliente tiene un nombre y una situación particular, es único y, por eso, la atención, escucha y solución de sus problemas debe ser totalmente particular, dirigida a esa persona concreta. Estamos hablando de una forma de relación intransferible no sólo de comunicar sino de cómo atender, cómo condimentar durante la relación con el cliente ese aporte emocional fundamental para romper las barreras usuario – organización.
La conclusión de una relación tan directa es el elemento catalizador que nos lleva a ese feedback con nuestro cliente, a ese momento mágico donde se transforma la relación. El diseño del ecosistema experiencial es el resultado inevitable de la aportación positiva de ambas partes pero es imposible ver la composición final del paisaje de este ecosistema si no se consigue la chispa creada por esa forma personal de relación con el cliente que, con su respuesta fruto de nuestro trato, es quien dará el brochazo final para que ese ecosistema, esa experiencia de cliente, llegue a buen puerto y todo quede retratado de forma armónica.
Y en tu organización ¿cómo se crea ese entorno de experiencias particulares?
La imagen es de Mark Meyer.







