En todo este tiempo que venimos escribiendo en nuestro blog, estamos hablando sobre la gestión de la Experiencia de Cliente desde múltiples perspectivas. Hemos hablado sobre el trato personalizado, la importancia del boca a oreja, la importancia de la inteligencia emocional para conseguir una buena percepción en la experiencia del cliente,… En definitiva, hemos hablado sobre los factores que inciden en una buena sintonía con nuestro cliente y que dan como resultado una buena gestión de su experiencia con las organizaciones.
Hoy nos centraremos en la relación directa que existe entre la Responsabilidad Social de las Empresas (RSC) y cómo puede llegar a impactar e influir en el cliente estas acciones corporativas de Responsabilidad Social.
La Wikipedia define la Responsabilidad Social (RSC) como “la responsabilidad social de la empresa es el conjunto de acciones que toman en consideración las empresas para que sus actividades tengan repercusiones positivas sobre la sociedad y que afirman los principios y valores por los que se rigen, tanto en sus propios métodos y procesos internos como en su relación con los demás actores”.
Al hilo de esta definición podemos pensar que una acción social de nuestra organización en la que se implique de alguna manera con alguna causa social determinada siempre dejará un poso de valor añadido muy interesante.
Una acción positiva de nuestra organización sobre la sociedad, además de aportar valor a nuestra empresa, impacta de forma clave en la experiencia que nuestro cliente vaya a tener en nuestra organización y la manera vivencial desde la que vaya a enfocar su experiencia con nosotros. Por ello, deberíamos reflexionar sobre el hecho de que realizar una buena acción de Responsabilidad Social de la Empresa también implica una experiencia que ya está teniendo el cliente sobre esta organización al ver cómo actuamos socialmente.
El mensaje es importante pero el mensaje definitivo es el experiencial, donde es posible crear una relación de empatía con el cliente, un escenario donde la experiencia ya está en marcha antes de consumir nuestro servicio o producto.
Por otro lado, la responsabilidad social crea y promueve entornos favorables no sólo para el cliente sino dentro de la organización con los propios empleados al atender de una manera especial a las personas que trabajan dentro de la empresa y sus condiciones de trabajo. Esto implica una mayor motivación y una mayor fluidez a la hora de relacionarnos con el cliente.
Pero la responsabilidad social de la empresa debería ir más allá y tender puentes que nos acerquen a la sociedad y donde la lectura final sea la de unas acciones no interesadas por o para el bien propio de la empresa sino integrada dentro de la sociedad con la intención de ayudar o aportar a la sociedad más allá del plano puramente laboral.
La vida nos enseña que debemos conciliar, en nuestras casas, dentro de nuestras familias con nuestras parejas, y las organizaciones también lo deben hacer con su entorno, con la sociedad, para avanzar juntos. Todos somos clientes y todos formamos esta sociedad. Preocuparnos por diferentes ámbitos de la sociedad supone, tambén, preocuparnos por nuestros clientes.
Puedes ver imágenes de Xuperarte, uno de los proyectos rsc de Xupera en nuestra galería de Flickr o en nuestro canal de Youtube.








