Compaginando con mis estudios universitarios, busqué introducirme en el mercado laboral y lo hice en 1.991 en una empresa top-ten en Estudios de Mercado, nacional y de capital privado, Ikerfel, cuando los canales de comunicación para la realización de estudios de mercado eran fundamentalmente el presencial y telefónico, y no era tan habitual el outsourcing.
Conté con un buen guía que agilizó mi desarrollo profesional por necesidades del guión o directo, dándome la responsabilidad de proyectos estratégicos para la empresa, confiando en mí pese a mi escasa experiencia. En aquel momento, su decisión pudo parecerme prematura, pero sin duda tengo mucho que agradecerle ya que fue mi “puesta de largo”.
Tras seis años, pasé al que es el 4ª outsourcer a nivel mundial, Atento, una gran experiencia en la gestión de servicios de emisión y recepción para grandes clientes del sector financiero, energético y telecomunicaciones entre otros, con orientación a Calidad, avalada por una certificación Black Belt en Seis Sigma.
En estos años, presencié cambios en algunos servicios participando en su nacimiento y desarrollo, con largas horas de dedicación, cariño y esfuerzo compartidos con muchos compañeros de batalla. De modo progresivo, estos servicios se fueron deslocalizando hacia otros países en busca de reducción de costes de mano de obra. Hablo de servicios que a priori parecen no aportar valor añadido y en los cuales se marcan otras metas. Estos servicios terminan en una pequeña presencia a este lado del charco, dejando muchos sentimientos e inseguridad entre los equipos de trabajo que permanecen.
Xupera, 2008, y así llega un cambio. Tras algo más de diez años, no sé cómo explicar lo que siento, pero necesito avanzar hacia otra dirección y hacer cosas nuevas. Dentro del sector estoy a gusto y, tomando un café, conozco a Xupera. Hay feeling, nos gustamos… y decido que éste es mi sitio. Aquí resulta fácil desarrollar iniciativas y planes de acción. Tengo oportunidad de aprender de todo tipo de experiencias.
Estoy satisfecha de poder dar respuesta a propuestas de clientes, con independencia del tamaño, poder hacer trajes a medida: Donde implicación, esfuerzo e innovación son grandes virtudes que exploro a diario.
Ninguno de los servicios que gestiono es sencillo o pequeño, ya que persigo dar más valor a los clientes, para conseguir su sorpresa, convertirles en evangelizadores de este proyecto y estrechar nuestras relaciones, para hacerlas duraderas.
Siempre hay más y no me rindo, disfruto con el día a día, sin monotonía y eso que ya son años… Así es este sector, sin horario definido. La familia, sin duda mi mejor cliente y el más fiel, es la que más lo sufre. Ella ha contribuido a que hoy esté donde estoy, con su apoyo incondicional. Tengo un compromiso de mejorar su nivel de satisfacción en dedicación y tiempo… ¡espero no decepcionar!







