Hace 15 años inicié mi carrera profesional en la empresa Master.D, dedicada a la Formación a Distancia, en calidad de Controler Económico-Financiero, para su centro de operaciones en Bilbao, en el que se realizaban las labores de Central de Compras de Medios, Captación de Clientes mediante Telemarketing, y por último el Proceso Productivo de fabricación y distribución de los cursos de formación.
Esta labor la llevé a cabo durante un periodo de 4 años, lo que me permitió adquirir unos sólidos conocimientos a nivel de Analítica de Costes, Planificación Financiera, así como la planificación y evaluación de procesos productivos con orientación a reducción de costes de almacenamiento, tiempos de fabricación y suministro.
Lo que más valoro de esta experiencia ha sido el aprender a conocer e interpretar la analítica de costes embebida en el marco estratégico de la empresa; entendiendo el coste como generador de ingresos.
He de agradecer a su actual Director General, Sr. Angel Fandós así como a su Presidente y fundador de la empresa, Sr. Luis Gomez Laguna, ya que gran parte de la formación que recibí, corrió por su cuenta, tanto a nivel formativo como de apoyo en la toma de decisión.
En el año 98 se decide trasladar las actividades realizadas en Bilbao a la sede Central en Zaragoza, proceso en el cual colaboro de manera activa, pero finalmente decido no incorporarme al Departamento financiero en Zaragoza por motivos familiares. Dado que la empresa tenía intereses accionariales en la empresa Edipro, filial del grupo, me quedo como responsable económico de dicha empresa en Bilbao.
Edipro, embrión del actual Xupera, se dedicaba a la comercialización de publicidad en Guías Profesionales de realización propia, para lo cual la estructura de la empresa radica en dos equipos principales, uno de venta telefónica, y otro de maquetación y composición gráfica.
A finales del año 99, la realidad que vive la empresa es paradigmática. Por un lado, dispone de un equipo de venta telefónica de gran eficacia, pero, por el otro, los costes producción, y distribución hacen que el proyecto no tenga viabilidad económica. Este hecho obliga a tomar una decisión de carácter estratégico y que a su vez, ha supuesto probablemente, la decisión más importante en mi vida profesional: La empresa ha de dedicarse a lo que sabe hacer: Vender por Teléfono, pero ha de abandonar su mercado – las Guias Profesionales – y buscar su océano azul: Clientes para comercializar sus productos. Este salto al vacío hace que los accionistas anteriores decidan no continuar.
La confianza en el equipo de trabajo existente me lleva a formar parte de la sociedad en calidad de accionista de la misma.
Son muchos los esfuerzos realizados desde entonces, con éxitos y fracasos, y muchas las lecciones aprendidas, si bien las que tengo más presentes son las siguientes:
- La tecnología ayuda y es necesaria, pero la capacidad de desarrollo está en el conocimiento, implicación y dedicación de las personas que forman la empresa.
- Es difícil llegar pero todavía es más difícil mantenerse.
- La búsqueda del océano azul ha de ser una actitud permanente.







